Hace un siglo, el 13 de agosto de 1926, nació Fidel Castro Ruz, un hombre destinado a liderar la Revolución Cubana y resistir victorioso la embestida del imperio más grande y perverso de la historia humana, ubicado a tan solo 90 millas de su territorio.
Son incalculables los testimonios de la vida y obra de Fidel Castro, que lo retratan como una persona perseverante, con una voluntad de hierro, honesto, solidario, gran estratega militar, gobernante amado por su pueblo. Su influencia trascendió largamente las fronteras de la Isla, animando los procesos revolucionarios en el mundo entero, sirviendo como ejemplo de coraje, dignidad y coherencia con los ideales socialistas.
No solo eso. Fidel hizo de Cuba, a pesar de sus carencias como consecuencia del bloqueo, el país más solidario del mundo. Son decenas de miles los estudiantes de diversos países beneficiados por las becas puestas a disposición por el Gobierno cubano; combatientes cubanos han dejado su sangre en las luchas de liberación africanas; médicos cubanos siempre están en la primera fila de la solidaridad en caso de desastres.
El imperialismo norteamericano no pudo vencerlo nunca. Fracasó en el intento de invasión militar en Playa Girón; fracasaron los innumerables intentos de asesinato en su contra; fracasó la ofensiva diplomática y la campaña de mentiras contra la Revolución Cubana y sus dirigentes; fracasaron y fracasan las acciones terroristas de diversa índole; fracasó y fracasa el inhumano y abusivo bloqueo de más de seis décadas impuesto por el imperialismo contra Cuba.
La Revolución Cubana, de la mano de Fidel, salió airosa y fortalecida de todas y cada una de las agresiones del imperialismo y sus lacayos. Siguiendo las huellas de Martí y Bolívar, la posición de Fidel Castro, secundado por Hugo Chávez, fue vital para resistir la ofensiva neoliberal en los 90, que a través del ALCA pretendía someter a todo el territorio latinoamericano y caribeño; promoviendo, al contrario, la integración independiente de los pueblos y países de la región. El Foro de Sao Paulo, el ALBA, CELAC, UNASUR, llevan la huella creadora del gran dirigente cubano.
El odio feroz y visceral del imperialismo norteamericano y las clases dominantes de la región contra Fidel Castro y la Revolución Cubana, no es gratuito. Odian y temen a lo que consideran una amenaza y un peligro. No a una amenaza militar, sino a algo mucho más poderoso: a las ideas de libertad, justicia, verdadera igualdad e integración, posibles solamente con el socialismo; al ejemplo y enseñanzas que dejó Fidel, esperanza y convicción que se extienden por el mundo entero y perduran en el tiempo.
El decadente imperio norteamericano bajo la batuta del pedófilo de la Casa Blanca, viene recrudeciendo su ofensiva contra Cuba y los países gobernados por la izquierda y el progresismo, con el apoyo y complicidad de las clases dominantes nativas, que compiten por la medalla al servilismo y la mentalidad colonial. Cuba, con el ejemplo de Fidel, vencerá nuevamente y venceremos todos.
¡OTRO MUNDO ES POSIBLE, UNIDOS Y CON EL EJEMPLO DE FIDEL PODEMOS LOGRARLO!
*Escritor y político peruano, ex Secretario General del Partido Comunista del Perú – Patria Roja. Colaborador de Centro Patria y de la revista Nueva Hegemonía.